martes, 23 de marzo de 2021

Naturaleza viva y su espíritu

No hace mucho me decía Pilar Balboa, tienes enfrente de tu casa un Cedro, había puesto una foto de un lado al que tenía cierta predilección y miro cada mañana cuando me levanto; esta frente a la ventana de mi dormitorio. Me quede sorprendido y, a la vez, me alegre es un árbol que destaca por su gran tamaño o, puede que también su antigüedad y por la belleza de su porte en forma de pirámide. Entonces me quede un poco pensando, mientras me decía ¡que poco sé de botánica! llevo viviendo aquí más de veinte años y no le he reconocido y le miraba solamente porque me gustaba. Otra amiga me dice cuando vas por el campo te fijas en muchas cosas, ellas llaman mi atención y, si, me paro a observar sus colores, sus aromas y la forma, también me transmiten algunas sensaciones, sonidos y expresiones. No es casualidad hubo momentos que me encontré con gente que me sorprendieron al enseñarme cosas que desconocía y era como ciego, sordo e insensible a toda esa vida y expresiones de otros seres vivos que habitan conmigo.

Esas magníficas lecciones o advertencias que hicieron desear entrar y encontrarme con los bosques, las praderas, las fuentes, los ríos y el mar. Como seguramente le ocurre a todo el mundo y te atraen las flores cada una por su belleza delicada y la pureza de su forma exterior y luego quieres acercarte más y sentir su aroma y sus elementos interiores confeccionados con la misma delicadeza y utilidad para atraer los insectos y hacer una de las más generosas transacciones; ellos las polinizan y a cambios recogen el néctar que ellas segregan beneficiándose ambos. Esto te lleva más allá al pensamiento de Dios que nos universaliza y así nos sentíamos unidos a todo este universo maravilloso y mágico. Ese es el motivo que me mueve a deambular por los campos, las praderas y los bosques. En todos los lugares de mi casa hallarás piedras, conchas, trozos de coral que el mar devuelve a las playas, arena de los grandes desiertos como el Sahara o el Namib.

Leyendo la filosofía que impulsa a Wall Kimmerer, una educadora, defensora del medio ambiente y escritora nativa americana. En el mensaje que esta profesora que comparte en las aulas, en muchas páginas escritas y conferencias en el escenario mundial. Nos invita y alienta  a volver nuestras esperanzas de nuevo y a una relación entre los seres humanos y la naturaleza para lograr una sostenibilidad y equilibrio como hicieron nuestros antepasados. 

Me acuerdo aún cuando mi padre iba a visitar los compis para ver cómo estaban, cogía un poco de tierra de un hoyo que hacía la desmenuzaba, la miraba la olía y exclamaba... ¡está amorosa!

El conocimiento ecológico tradicional “incluye la mente y el cuerpo”, mientras que la ciencia privilegia la mente y deja a un lado la emoción y el espíritu. Para sanar el medio ambiente, tenemos que sanar nuestra relación con la tierra. En una exhibición de una mesa redonda improvisada Robin Wall Kimmer presentaba una gran concha, unos trozos de hierba dulce trenzada y numerosas plumas. Como la asociación de esos valores que reflejan el espíritu de nuestro Planeta Tierra. 

Igualmente cuando tras uno de esos deambular por los lugares llego a casa y pongo esas cosas que recogí y trato de reconocer que son y que puedo saber de ellas como modo de identificación y sentirme más cerca de la existencia que me rodea.

martes, 9 de marzo de 2021

La curiosidad y la actualidad

 Sabes, nunca dejamos de tener curiosidad pero tendemos abandonarnos en lo cotidiano y ahí empezamos a establecer nuestros límites el tiempo necesario para todo lo previsto de nuestros hábitos. Dejamos de pensar y ver que necesitamos ¡donde se fueron mis sueños! oí decir a alguien que sentía parado, como que se había estancado. A veces, nos hacemos una vida muy previsible y tiene un buen motivo, buscamos seguridad. Pero ¿existe la seguridad? todo dura hasta que algo nuevo nos sacude y nos muestra nuestra fragilidad. La seguridad es miedo, a casi todo a llegar tarde, a no tener el trabajo acabado, a que la cita se impaciente y que el autobús se vaya, etc., seguro que tenemos que atender nuestras obligaciones; porque las tenemos. Pero nunca deberíamos de perder nuestros sueños y deseos de tener el ocio. No deberíamos resignamos a atender lo que necesitamos cuando tengamos más tiempo. Dejamos cosas para mañana, postergamos un trabajo, un perdón, una llamada que deseamos hacer y también desaprovechamos una tarde porque mañana habrá otra y sufrimos por cosas que mañana no tendrán sentido. Si valorásemos cada día la calidad de tiempo vivido, nos sorprenderíamos de la cantidad de bienestar, risas y felicidad que desperdiciamos. Está a nuestro alrededor, pero otros focos nos lo arrebatan y nos resentimos.

Reflexionar, analizar lo que nos pasa y lo que queremos hacer, investigar para tomar conciencia y comprender lo que deseamos transformar. Las personas nos implicamos directamente en algunos objetivos diariamente la cuestión es saber es saber si es para huir de ese miedo o para ser más felices y estar más contentos con nosotros mismos.

Recuerdo cuando era joven, a veces imaginaba que en algún lugar de la casa había un monstruo producto de mi imaginación, luego cuando tenía que ir a ese lugar no podía por un terror consecuente de mi creatividad. 

A ese joven estudiante ante ese abismo imaginario no se le ocurría pensar en el origen de ese miedo. No le preocupaba el conocimiento y la voluntad de saber conocerse a sí mismo, tenía el idealismo y arrogancia juvenil, en un ambiente concreto que le impedía buscarse y conocerse a sí mismo. Hasta que algo me ocurriría y mi interés por la aspectos y las manifestaciones sociales, culturales de la comunidad rural y también urbana me importaron fue un inicio de la vida estudiantil y universitaria creativa y llena de comunicación y lectura de las inquietudes y descubrimientos de gente inspiradora que superó la indiferencia y trato identificar el bien con el placer, el gusto por el placer sensorial e inmediato del identifica el bien con el placer, especialmente con el placer sensorial e inmediato del masturbador y buscar una comunicación real con la vida y todos que nos rodeaban.

¿aún nos preguntamos qué exploramos? yo, necesito conocerme constantemente.


sábado, 27 de febrero de 2021

La búsqueda de lo desconocido


Hay algo intangible y claro si respiramos, si miramos algo y podemos ver: estamos vivos.

Los seres humanos cuando hemos cumplido las necesidades fundamentales en la vida cotidiana de alimentarnos, crecer y desarrollarnos para sobrevivir en el tiempo en las mejores condiciones para superar las enfermedades y situaciones profesionales, si todo es favorable algunos intentan en reproducirse para perpetuar la especie. Pero la esperanza es de transcender y encontrar sentido en la vida en lo que sentimos. Tenemos una conciencia que nos impulsa a completar nuestra experiencia  como seres humanos encontrar un propósito cierto; no lo trillado que nos dicen los demás. Queremos tener una experiencia propia y comprobar que nos merece la pena. 

En mi caso vi cuanto me rodeaba, hasta un punto y, ahí, me sentía estancado nada parecía motivarme y alegrarme lo suficiente y, busqué en ese ir más allá a mí mismo y me rodeaba; poco a poco me di cuenta que lo que buscaba estaba conmigo mismo. En ser como era y comprenderme con mis complejidades.

¿Qué he hecho con el resto de tiempo para vivir ? al final haces lo que más deseas, seguir encontrándote en mundos diferentes pero cada vez más convencido que todo lo que un día empieza, un día acabará; y nuestra vida como lo fuera la Odisea para Ulises es siempre el intento de regresar a nuestro origen, nuestro hogar, ser más sencillo y más consciente de lo que tengo y lo que aprecio. Esa es la gran aventura de la vida encontrar el sentido y el placer de unos años de nuestro regreso a la realidad. Hemos creado un mundo lleno de fantasías, muy imaginario y mágico que nos satisface y divierte, lo llamamos mágico. En nosotros hay dos aspectos uno cambia y fluctúa constantemente y sabemos mucho de él pero así y todo, parece que no nos damos cuenta y ahí depositamos nuestra fe y esperanzas, siguiendo los pronósticos y una vez estamos contentos y otras decepcionados ¿quienes somos en ambas situaciones? Lo que somos no ha cambiado lo que cambia es nuestro estado de ánimo. Hay otro que es firme y poderoso del que sabemos menos y nos da vértigo conocer, es lo que no podemos explicar, solo lo podemos sentir; algo en nosotros es firme y poderoso y lo buscaremos. Y en esa lucha entre la razón y lo que sentimos..., todo pasará. Está hecho así, la obsolescencia, que se ha cumplido con una vigencia o tiempo programado para que siga funcionando; tiene un tiempo limitado y todo se acabará. Un sabio decía: hay algo que nunca existió, existe y nunca más existirá. Y vuelvo a acordarme y considerar aquella sentencia a la entrada del Cementerio de O Barco de Valdeorras un municipio del extremo nororiental de la provincia de Orense: Aquí yacen enterradas las vanidades de los hombres.

viernes, 26 de febrero de 2021

..., en la calle del tiempo

Por esta la calle del tiempo, en que vivimos de continuo, las cosas suceden la mayoría sin importancia y, sin embargo, en nuestro subconsciente se van registrando todas a través de la recepción de nuestros sentidos y nos llevan la inercia de aquellas que nos involucran, activan y provocan nuestro ánimo como un pinchazo de aguijón de abeja. Ahora me acuerdo de Paco, andábamos en bicicleta campo a través y pasamos por un lugar que había colmenas cerca de un pequeño paraíso perdido que se eleva sobre los campos que un día sería de reses bravas y una explotación agropecuaria. Era Villalogán, dónde había un caserío, alguna cuadra y varias naves desvencijadas. Un pozo con su chozo. Todo esto es el campo deshabitado que con pena acostumbrábamos a ver por Tierra de Campos; ahora despoblado, depende de Mayorga y mantiene, testimonialmente, su propio término territorial.

Salieron por ahí unas cuantas abejas a modo de avisar o advertir el se asustó y gritó yo le calmaba diciendo vamos a alejarnos de aquí él empezó a gritar: ¡me ha picado! ¡me ha picado! ¡me ha picado! se bajó de la bicicleta, yo hice lo propio y me acerqué a él. Le mire donde se frotaba y efectivamente podía ver el aguijón como un punto, estaba bien clavado..., se le debí extraer y le traté de calmar diciendo: ¡va! ¡no es nada! aunque el dolor estaría ahí..., continuamos con nuestra marcha ciclista hasta Urones de Castroponce y, volvimos a Becilla de Valderaduey. 

Cada uno nos fuimos a nuestra casa

 a tomar una ducha y descansar. 

Hay muchas cosas que no apreciamos en su medida porque cada uno toma las cosas como nos afecta. 

Al día siguiente nos vimos, y me dice Paco nada más vernos: no era nada ¿verdad? me tuve que ir a urgencias, se me empezó a inflamar el cuello dónde me picaría y me quedaba sin respiración, soy alérgico y menos mal que reaccione pronto. Ahora estoy bien.

Así somos cada uno siente lo que le afecta en su propia carne o, como se desarrolla un hecho en su situación.


En nuestros corazones, están la alegría o la tristeza de lo que viene nuevo o aquello que se marchita como las hojas secas que caen en el Otoño y el Invierno, y ahí quedan sin rumbo, esperan; hasta que el viento las mueva y las lleven de un lugar a otro, sin certeza. Así somos nosotros, las personas y los niños también, mirándonos como fuimos y como nos gustaría parecer que somos y seremos..., a veces, levantamos la vista y, vemos ese amanecer en la mirada de alguien que siente cercanía y, nos damos la mano, en silencio;  encontramos un resquicio para la vida, para mirar al cielo, con dignidad y, sentirnos cerca su belleza serena.

Con una leve señal la gente encuentra una razón de querer seguir cerca de otra gente. No tiene sentido justificar todo para separarse. La mentira es ciega, no nos deja ver el corazón que la refleja, no tiene esa luz que guia el camino  y muestra la salida a cada situación; cada uno sentirá lo que desea sentir. En la calle del tiempo todo está de paso, como lo estamos nosotros; cada uno con su lectura y conclusión.

jueves, 25 de febrero de 2021

La decisión y la pasión

Es necesaria la facilidad y la riqueza de una imaginación extraordinaria para adormecer, por un momento y, suprimir, por decirlo así, la conciencia desmesuradamente apasionada de un joven con la inteligencia aguda, de cada uno que lo es. Pero se consiguió, era lo cotidiano y, aún me sorprende. Pienso en ello, viene de mi adolescencia esta recordación de un método y el aprendizaje que tuve que aceptar, sobrellevar y digerir: el desdén aparente y sistemático de las emociones esenciales y naturales. Aprendíamos a superarlas, disimularlas o peor aún, a llevarlas en solitario o sustituirlas por otras sobrevenidas para parecer despreocupados y tan campantes. Cambiamos nuestra natural manera de ser por otra fingida. Los sentimientos, las emociones  y su agitación no estaban en un día natural, estaban en nuestro subconsciente y de ahí pasaban, si indagamos un poco más, en el por qué tenemos sueños, esos sueños no hay una respuesta única dada la complejidad de los sueños pero cumplimos un deseo frustrado o interpretaciones más simples, que vienen a decirnos que la sexualidad es una parte presente en nuestro día a día y por eso también aparece en nuestros sueños. El onanismo, es por tanto también el gusto de estimular nuestros órganos sexuales para provocar un placer, en uno mismo y cumplir nuestras ilusiones. Predominaba, entonces, el credo religioso y había un conflicto sempiterno con el pecado; ser consciente y dar sustento a las emociones y los deseos se debatían en una presencia rápida del temor al fuego eterno. Luego estaba el social que te alejaba del prototipo del ser estable como un alcor y bondadoso como un hijo que inspira, implica o denota devoción y aprecio. Rechazábamos ser nosotros mismos con nuestra herencia y cualidades humanas; nadie que yo conociera hablaba de ello y el disimulo era a menudo lo más favorable. Lo propio, era ser listo, pillo y, un tunante sin sobresalir; no revelar ningún resquicio y menos las emociones como: el miedo, el dolor, la turbación, la tristeza o el enamorarse; entre otros muchos. Eso se tenía su desarrollo y solíamos tratar mal a quienes más queríamos por nuestra propia contradicción. La cruda realidad es que, en un momento u otro, habría que enfrentase a ella, y muchas veces más de lo deseado; no sabíamos de los recursos que podíamos emplear para saber llevarlos a buen término y el impacto que nos causaban era el de fracaso y nuestro ánimo se perdía frustrado. Enmascarando ese ser natural y aceptábamos con resignación unos sentimientos pocas veces se planteaban en este aspecto resolverles y moderarles con la comunicación y una relación propia. Las emociones, ¡claro que se sentían! en total soledad.  Eran cosas para leíamos en las revistas o un libro, veíamos en el cine o también oímos en las radionovelas folletinescas que nos transportaban a mundos mentales muy especulativos, que curiosamente se escuchaban en familia, ahí si eran toleradas, porque eran ajenas. Ese fuego descargaba toda aquella rutina o, la daba algún matiz si acaso. La hacía aguantable y repara los infortunios circunstánciales. Esta manera de manifestarse, contaminaron de tal manera el gusto de una vida saludable se llevó a un modo penoso de vigilancia permanente y fingimiento en la vida diaria donde se estableció mantener mentira y la impostura de la murmuración. Cuando se vive en la mentira se llega a establecer de tal manera que se disfruta con la mentira, y por lo tanto, el que la crea se desentiende y no es responsable de ella.

martes, 23 de febrero de 2021

Corcovado un Paraíso Natural

 Siempre fuimos amantes entregados de la madre Naturaleza, algunas veces fuimos tan lejos que, nuestros propios guías, nos decían: ¡pocos van hasta donde vais vosotros! y es verdad, lo comprobamos, afortunadamente solo nos encontramos algunos occidentales, viejos románticos que se habían instalado allí y parecían personajes de película. Algún día lo vendieron todo y se habían instalado allí y en su finca cultivaban los frutas más exóticas y maderas más preciadas. 

Los paraísos naturales, en un pequeño país Centroamericano como Costa Rica se muestra con orgullo por sus nativos y tienen como divisa la ética y ocupación conservacionista; mostrando el conocimiento e interés de su legado y patrimonio. Ante su entusiasmo me hace parecer que está muy a gusto y le pregunto: ¿te gustaría viajar a otros lugares...? me responde seguro y satisfecho ¿a dónde voy a ir si estoy en el país más diverso, fantástico y mas maravilloso? me ha convencido.

En Costa Rica, conviven todos los seres vivos que lo habitan, con el debido respeto les imitan, simulan sus voces y sonidos, las tortugas y las ranas multicolores, con los sigilosos jaguares y millares de aves en un escenario enmarcado por playas de ensueño, las mariposas más bellas como la mariposa Azul Morfo y los colibríes más diminutos con colores vibrantes y metálicos atornasolados. 

Pasamos por San José, su capital, como inicio y base de un itinerario que nos llevaría a los volcanes más imponentes de la Sierra Central, continuando por los bosques nubosos de Monteverde y desviamos hacia las refinadas arenas del Parque Nacional Manuel Antonio, a orillas del Pacífico. Al otro lado del país, la localidad de Puerto Limón, tan tropical y lleno de lugares para todo este tránsito. Todo me es ya un reflejo de un mundo exótico de cambios y paseos para partir en automóvil primero y a grandes barcazas como el punto destinado y empezar a explorar el Parque Nacional Tortuguero y nos encontramos con los puestos donde nos abren lo cocos para beber su delicioso líquido y comer la tierna pulpa..., sabrosa como nunca había probado. Es una aventura constante entre canales inmensos de corrientes de aguas, en las orillas una vegetación exuberante y abundante con una fauna que nos sorprende y entusiasma; también se ven explotaciones y animales domésticos. Todo es un deleite para los sentidos incluidas las cabañas de madera que habitamos con ventanas solo con mosquiteros para estar en contacto con la naturaleza y su trasiego de elementos atmosféricos y la fauna que allí habita.

A sus playas acuden a desovar cada año cientos de tortugas de diferentes especies, todo un reclamo para los que quieren escrutar al máximo la naturaleza. Ya sea para apreciar este espectáculo o para navegar por sus canales bordeados de bosques repletos de monos, manatíes y perezosos, un lugar imprescindible.

Otro lugar a casi cinco horas de allí se ubican los bosques nubosos de Monteverde. Ocultas bajo una densa capa de neblina, las enredaderas se adhieren a los troncos de los árboles mientras los colibríes revolotean entre quetzales de plumajes vívidos. Estuvimos una mañana desde pronto buscando un lugar donde hay un árbol que produce las bellotas que consume el fascinante y atractivo quetzal y lo vimos y hasta nos sobrevoló unos metros por encima con sus largas plumas refulgentes y atornasoladas. Haciendo merecedor cada paso por estas sendas y bosques o los puentes colgantes que descubrimos alguna de las 1.400 especies de orquídeas que se han contabilizado en Costa Rica. ¡pura vida! viajar por Costa Rica es un placer y más que conocer un país, es tener la experiencia de las costuras de un territorio que siempre está naciendo, desarrollando y manifestando desde los brotes más recientes de su flora hasta los fulgurosos bramidos de sus volcanes. 

La reserva de Manuel Antonio está mucho más cerca de la capital, a 171 kilómetros. Su bahía alineada con palmeras y en forma de media luna es una invitación a tumbarse sobre las arenas blancas, a salir en barca para avistar delfines, o a sumergirse entre los arrecifes coralinos que proliferan a pocos metros de la orilla.

En el caribe sur la vida tiene otro ritmo, y aún se ve algún hippie que se ha quedado ahí anclado en su ritmo del fluir con las cosas. Es una zona con una personalidad muy diferente al resto del país, más pausada, más relajada, más ¡Pura Vida!sobre todo en localidades más pequeñas como Cahuita. En Puerto Viejo el turismo ha distorsionado un poco ese espíritu original y encuentro a un pintor callejero español que hace retratos o una caricatura al momento. Las playas de la zona son una auténtica maravilla y dicen que es uno de los mejores lugares para hacer snorkel de todo el país no tuve tiempo de comprobarlo. Pudimos pasear por su parque nacional, visitar un centro de rescate de animales. Tuvimos experiencias increíbles donde disfrutar de estar ahí en una tranquilidad inusitada y natural  tomando un refresco sintiendo la bondad marina del Caribe.

¡Ah! estuvimos entre muchas en una tribu de nativos donde nos mostraron sus cultivos, allí todo crece tanto que con unos pocos árboles se proveen de suficientes frutas y alimentos ellos y sus animales domésticos, también cultivan maíz.

Luego desde ahí nos iríamos a hacer rafting y descenderíamos así el río Sarapiqui en las estribaciones norte de la cordillera Volcánica, en la laguna Botos del volcán Poás, a la que provee desagüe, y vierte sus aguas en el río San Juan, que desemboca en el mar Caribe. El caballo loco, el rompe huevos, etc., así fuimos sorteando los diferentes saltos del rio a uña velocidad considerable.

A fin, llegaríamos a Corcovado es uno de los parques nacionales más remotos de América Central y es el hogar de aguas cristalinas y una jungla llena de exótica vida silvestre.

Ubicado en la remota Península de Osa de Costa Rica a lo largo del Océano Pacífico, el Parque Nacional Corcovado fue calificado por National Geographic como "el lugar biológicamente más intenso de la Tierra en términos de biodiversidad". Corcovado es el más grande parque nacional en Costa Rica y protege alrededor de un tercio de la península de Osa. También, es el bosque primario más grande en la costa del Pacífico de América. Aquí encontrará una variedad impresionantemente diversa de 13 ecosistemas principales que incluyen bosque lluvioso de tierras bajas, bosque nuboso de tierras altas, bosque de palmeras, manglares, así como hábitats costeros marinos y de playa.

El parque alberga unas impresionantes 500 especies de árboles, 400 especies de aves (incluidos 16 colibríes diferentes y la mayor cantidad de guacamayas rojas en cualquier lugar de América Central), más de 100 especies de moscas, al menos 10,000 especies de otros insectos, 28 especies de lagartos, 40 especies de ranas, muchas especies de serpientes, así como mamíferos como el tapir de Baird, el raro águila arpía, guacamayas rojas, jaguar, puma, monos ardilla de espalda roja, perezosos, pecaríes de labios blancos, y sigue y sigue y, sigue.

Te aseguro que sentirás que estás en un lugar muy remoto te darás cuenta cuando tengas que recorrer unas decenas de Kms para llegar a un aeropuerto coger una avioneta para llegar a otro lugar tras 2 o 3 horas de vuelo llegar de nuevo a otro aeropuerto, embarcarte llegar una Estancia o Rancho para cambiarse de ropa porque es posible mojarse y tras bajar el río Sierpe durante horas llegamos a su desembocadura donde el océano forma unas olas enormes que hemos de ir sorteando hasta alcanzar la orilla de un lugar donde nos ayudan a desembarcar en el mar y los porteadores recogen nuestras cosas para llevarlas al muelle. Con el agua hasta la cintura nosotros también le alcanzamos. 

Nos subimos a unos remolques, en otros van nuestras maletas y nos elevamos por la ladera de una montaña con una inclinación de 30 grados, tirados por un tractor. Divertidamente lo llaman la limusina. 

Un lugar increíble, parque nacional de Corcovado no se puede explorar por libre, es necesario estar acompañado de un guía local. También existen normas estrictas en cuanto a dónde dormir y cómo comportarse en el parque. Aquí se organiza todo como si fuera un sistema monacal con los permisos necesarios en la sede administrativa del Área de Conservación de Osa. Mientras se disfruta de una verdadera reserva de la naturaleza, no hay lugar para más hasta las horas de luz esta restringida pero la naturaleza nos rodea de forma asombrosa. Pronto nos vamos a descansar y nos preparamos para el día siguiente de caminatas intensas por la jungla, los bañaremos en ríos de aguas rápidas, sorteando los que hemos de cruzar sobre troncos o piedras enormes algunos caen al agua y hay que rescatarles, no podemos descuidar hasta que llegamos a una espléndida playa, algunos ya se han vuelto al Resort por temor a todo lo que nos sobrevenía; estofó aventura hasta que nos podemos relajar en la magnífica playa, recomendamos.

El trekkings por la jungla son largos y accidentados. A menudo tendrás que caminar a través de los ríos hasta la cintura, pero es un modo de sentir la libertad y la autenticidad de estar en contacto con la naturaleza salvaje y de nadar bajo las cascadas de agua cristalina rodeadas por la vegetación de la selva tropical. No se puede uno bañar en cualquier lugar hemos avistado ya algunas crías de cocodrilos en las orillas de los ríos.

Corcovado tiene unos 39 kilómetros de playas de arena dorada desérticas bordeadas de cocoteros. Aquí solo te molestará el ocasional lagarto que hurga en las playas en busca de bocados del mar. Mientras nadas en el mar, atento a los tiburones martillo, cocodrilos y tiburones toro que son comunes en la laguna de Corcovado y los estuarios de los Ríos Claro y Sirena.

Corcovado no es un destino frecuente es para gente que quiere y busca sensaciones fuertes en la naturaleza y  visitar, un lugar así es una experiencia con mucho encanto y capacidad de tener un coraje especial. Es el lugar biológicamente más intenso del planeta tierra", tienes que estar bien preparado ya que son caminatas un poco duras en medio de la densa jungla tropical, pero es una aventura que nunca olvidarás. Riesgo les hay pero con estos guías especializados todo es muy fácil y divertido. Y se lo agradezco con todo mi corazón. También hay momentos tranquilos que desde un mirador excepcional se puede ver la puesta de sol y tomar unas “margaritas”  con mi pareja y mirándose a los ojos sentirnos privilegiados de esta experiencia.


martes, 9 de junio de 2020

LA ARAÑUELA

Arañuela flor


Nombre científico: Nigella damascena 

Familia: Ranunculáceas

Descripción: Hierba anual de porte erguido y aspecto grácil, suele alcanzar en torno al medio metro de altura. Las hojas están muy divididas en segmentos estrechos y

lineares. Las flores son muy llamativas. se disponen solitarias en el extremo de los tallos y están rodeadas de unas hojas segmentadas muy características. Los frutos son cinco cápsulas soldadas de aspecto peculiar. Florece en primavera y comienzos del verano.

Hábitat: En general abunda más en campos cultivados aunque también se puede encontrar en márgenes de caminos y herbazales diversos.

Usos: Aunque la semilIa se usa en el Magreb como especia, además de ciertos usos medicinales (peligrosos dada la toxicidad de toda la planta) en Albacete únicamen- te hemos podido observar que se recogen sus frutos ya granados para adornar jarro-

nes y otras composiciones de flor seca.

Curiosidades: En Marruecos. las mujeres utilizan esta planta en infusión para no adelgazar y permanecer rollizas. uso que contrasta con las modas occidentales.